sábado, 28 de abril de 2012

LES PRESENTO A MI VOLKSWAGEN

Qué hermosos se ven los Escarabajos fotografiados desde este ángulo.

Éste que aparece en la fotografía es mi Volkswagen Escarabajo. Fue fabricado en octubre de 1967 y matriculado en España en diciembre de ese año. A pesar de eso, es modelo de 1968 ya que la entonces Volkswagen AG tenía un ciclo de producción de agosto a agosto. Su color es Chinchilla Gray (L70F), y cuando sea restaurado se mantendrá el color, no es muy frecuente verlo y resalta las líneas del diseño de Porsche.

Se unió a la familia en verano de 1999. Tuve la suerte de comprárselo a un único dueño, un señor cuidadoso, antiguo subdirector de un aeropuerto, quien lo utilizó a diario en diferentes lugares de la geografía española durante casi 30 años hasta que decidió retirarlo y sustituirlo por otro hermano de marca, un Golf.

Para poder adquirirlo, tuve que retirar del servicio a mi primer coche, una Volkswagen Transporter 2 matriculada en 1971. El Escarabajo pasó a ser mi fiel vehículo de transporte para ir a la Universidad, estudiar, visitar a los amigos y hacer excursiones al monte y la playa. Pasando las inspecciones técnicas obligatorias en España sin ningún inconveniente y no habiendo dado ningún problema mecánico grave. Poco a poco fue pasando a un segundo lugar con la llegada de mi actual vehículo, pero no por ello cayó en el olvido.

Lo cierto es que durante los tiempos de estudiante el Volkswagen (así lo llamamos, "el Volkswagen") hacía entre 7.000 y 10.000 km anuales. Sin embargo hubiera sido un duro castigo para un vehículo tan antiguo y valioso someterlo a mi ritmo actual de kilometraje anual de 15.000 a 20.000 km que, sin ser excesivo, no le vendría bien.

Lenta y constantemente ha recibido atención por mi parte. Tiene muchos repuestos nuevos esperando para ser disfrutados y ya tuvo una operación completa de motor que lo dejó como nuevo a ese nivel. Lo más preocupante ahora es la necesidad de recuperar parte del chasis bastante dañada por los óxidos (el Volkswagen sufrió incluso una riada en sus viejos tiempos), algunos desperfectos en la carrocería también por oxidación, una sustitución integral del cableado eléctrico (por pura conveniencia) y un repaso a los tapizados.

En sus 44 años de vida [nota: serán 47 años en diciembre de 2014] jamás ha sido pintado. Pero no hay que preocuparse, rebosa vida y en invierno es decidido al arrancar como cualquiera de los otros vehículos de la casa. Pronto se acerca su cincuagésimo aniversario y sería una buena noticia que pudiera lucirse casi como nuevo.


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