lunes, 23 de junio de 2014

CAPTURANDO ESCARABAJOS (CATCHING BEETLES) 5

En otra entrega de Capturando Escarabajos, vamos a encontrar dos ejemplares, uno de ellos sumamente interesante. Pronto llega el verano y parece que la gente tenga mayor propensión a salir de paseo con sus vochos. Es por ello que contamos con la seguridad de poder postear un jugoso Catching Beetles al final de este verano que comienza. Entretanto, ¡aquí van estos dos!:

De esta fotografía rápida y nocturna poca información podemos extraer
(ni siquiera está visible el número de la matrícula), pero hay detalles que
nos pueden orientar en alguna medida: los parachoques finos (no tipo
europeo), los faros sin luz de retroceso, las molduras de las ventanas
 sin cromado y la muesca en la chapa junto a las ventanillas traseras,
nos hablan de que se trata de un 1200 de la década de los años 70.

He aquí una rara avis: un Volkswagen Beetle 1500 de los primeros meses
de 1968. Los 1500 cc fueron motores menos comercializados, pues su precio
era mayor al igual que su consumo, entregando mayor potencia a cambio.
Este modelo pertenece a un cuidadoso dueño que lo tiene a la venta (es
un modelo de buen valor para el coleccionista). Por su matrícula, bastante
cercana a la de mi Volkswagen, debe haber sido fabricado en el invierno
de 1967, y matriculado a comienzos de 1968, con lo cual el propietario
debe haber sufrido los mismos inconvenientes que yo a la hora de
proceder a la restauración y mantenimiento del vehículo
.



jueves, 29 de mayo de 2014

EL BEETLE DE 1968

Se considera por parte de los historiadores que en 1967-68 se produjo el gran cambio de diseño en los Escarabajos clásicos. Debido a que por esas fechas se alcanzaba el pico de producción (en 1965 se superaba el millón de beetles producidos en Alemania, que decayó levemente en los dos años posteriores, y entre 1968 y 1971 se mantuvo siempre sobre esa cifra; la producción global superó los 1,100.000 de vochos en 1968, y los 1,200.000 en 1969), sumado a las regulaciones sobre tráfico en Estados Unidos, Canadá y Europa, la casa Volkswagen introdujo algunos cambios en los modelos en pos de mayor seguridad, economía, mejoras para la conducción, estabilidad y consumo de combustible.

Una fotografía publicitaria de un Volkswagen de 1968. Puede verse
cómo el aspecto clásico de los vochos previos deja paso a líneas más
sencillas por el mero hecho de introducir parachoques de líneas rectas,
faros verticales no encastrados (modificando el aspecto de los guardabarros).

Además, en 1967 (recordemos que para Volkswagen, los modelos van de agosto a agosto, de forma que el modelo de 1968 es el que se corresponde al tramo entre agosto de 1967 a agosto de 1968) se retiraba Heinz Nordhoff, entregando la dirección de la compañía al explosivo Kurt Lotz.

Para los restauradores y propietarios se trata de un año difícil y apasionante de abordar. Muchos cambios no se actualizaron en todas las fábricas de forma simultánea o entraron en vigor en enero de 1968 (a pesar de que el "modelo 1968" llevara ya cuatro meses produciéndose). De igual forma, algunos detalles de estos vehículos son exclusivos o bien de ese año, o de ése y el siguiente o incluso de 1967 y 1968, lo cual hace aún más ardua la localización de repuestos y las restauraciones fidedignas y respetuosas.

El emblema de la ciudad de Wolfsburg en el volante de un vocho modelo
de 1968, también de líneas más sencillas y esquemáticas que los
realizados a principios de los años 60. En una ocasión futura dedicaré
un post a la evolución de este hermoso escudo.

Los cambios principales fueron los siguientes:

-Por seguridad, se traslada el tirador de apertura del capó (maletero) desde la izquierda de los bajos del volante hasta el interior de la guantera. Como curiosidad, también en los modelos para conducción a la izquierda se encontraba el tirador bajo el tablero de mandos a la izquierda, quedando muy lejos del puesto del conductor. Con este cambio, al estar en el lateral central de la guantera, estos vehículos ganaron en ergonomía.

-Igualmente por motivos de seguridad, la tapa del depósito de combustible pasó a tener un bloqueo con tirador bajo el volante (el sistema dio bastantes problemas por su diseño).

-Se coloca una pegatina sobre la superficie del cenicero con una indicación de las marchas del vocho. Si bien el patrón habitual (1ª, 2ª, 3ª y 4ª en H, más el retroceso bajando la palanca y hacia la segunda marcha) no había variado, la casa encontró conveniente colocarla. Mi propio VW, por ejemplo, no tenía esta pegatina, puesto que no se incluyó en los primeros meses del modelo.

-También se añadieron por vez primera al Volkswagen los intermitentes de emergencia, con un botón en el centro del tablero añadido junto al cenicero.

-Se lanza un modelo con transmisión semi automática, que tuvo una muy baja acogida. Tenía freno de disco opcionales.

He aquí una fotografía de mi Volkswagen de 1968 (una de mis fotos
preferidas del mismo). Se aprecian el parachoques europeo y los faros
planos no encastrados. Como detalle, nótese que este Volkswagen
Chinchilla no tiene colocados en el capó ni el emblema VW
ni la moldura que lo cruza de arriba abajo.

Para aquellos que estén restaurando o vayan a restaurar un Escarabajo modelo de 1968, será muy útil conocer los números de serie, que van desde el 118 077 888 de agosto de 1967 hasta el 119 102 259 de agosto de 1968. La gama de colores incluía los siguientes tonos: Royal Red, Chinchilla (como mi propio VW), Toga White, Cobalt Blue, Poppy Red, Diamond Blue, Peru Green, Savanna Beige, Black y Yukon Yellow.


jueves, 22 de mayo de 2014

UN VOLKSWAGEN PASADO POR EL OJO DE PEZ

Siendo un apasionado de la fotografía (lo cual no significa que sea uno un buen fotógrafo), y habiendo conseguido una lente de ojo de pez (también conocidas como fisheye lens), no podía quedarme sin probarlas sobre las redondas formas del Volkswagen Escarabajo. Además, no es primera vez que es protagonista de una sesión de fotografía, y en muchas ocasiones no han sido tampoco de corte clásico.

Tras dar un paseo en él, monté la lente y disparé, buscando resaltar las curvas del diseño. Como la lente no es profesional, se aprecia una aberración quizá excesiva en los márgenes, pero dado que el objetivo es disfrutar de las líneas del querido vocho desde otro ángulo, con otra mirada, ¡no nos importó! Espero que les gusten.

Jugando con las líneas de la chapa del capó del Volkswagen y su
simetría, el ojo de pez acentúa de una manera muy interesante las
formas curvas del mismo. ¡Los faros (los 'ojos') del vocho quedan
alejadas como si fuera un perro carlino!
La tapa del motor, con su forma netamente abombada, junto con la
placa que protege la luz de la matrícula, dan mucho juego. Aquí puede
verse a la izquierda el emblema del que hablaba en este post, complicado
de conseguir.
En primer plano, arriba y tras la luna trasera, puede verse la actual
tercera luz de freno que tiene mi Beetle instalada. La normativa en la
Unión Europea no obliga a instalarla retroactivamente, pero es una
de las cosas que considero actualizar en la restauración.
La seguridad, ante todo.
El lateral, aprovechando la línea curva y alzada del techo del Vocho
(que además hace que sea muy cómodo acceder a él y evita muchos
chichones), también nos entrega una visión muy interesante.

martes, 13 de mayo de 2014

CAPTURANDO ESCARABAJOS (CATCHING BEETLES) 4

En otra entrega más de la serie Capturando Escarabajos (Catching Beetles), veremos algunos ejemplares curiosos. Insisto en que tras unos años "apagados" en cuanto a visualización de vochos por la calle, parece que la gente se anima a montarse en sus Volkswagen de nuevo y sacarlos al sol. ¡Una gran noticia que anima la vista en la carretera!

Un buen ejemplar de Volkswagen Sedán 1200 moviéndose en el tráfico urbano.
Este coche se utiliza casi a diario, lo cual sin duda contribuye a que se mantenga
en buen estado de conservación.

Sin posibilidad de ver la placa con la motorización, este Vocho aparentemente es
un 1303, por sus formas bulbosas debido a la suspensión MacPherson, y el
parabrisas curvo. Como curioso detalle, se trata de un vehículo rematriculado.
Si bien el modelo data de los primeros años setenta, su matrícula se corresponde
con un automóvil de los años 90.

He aquí un hermosísimo Volkswagen con motor de 1500 cc (Sedán 1500)
en un excelente estado de conservación, con marcas propias del uso diario
en el tapizado de los asientos completamente disculpables una vez que
se comprueba la ausencia de óxidos, golpes, etc. Lo ciert es que, aprendida
la lección, un Escarabajo puede ser una excelente inversión. ¡Ojalá todos los Vochos
llevaran una vida tranquila como la de éste!


jueves, 8 de mayo de 2014

DIEZ AÑOS DE SUTILES CAMBIOS EN EL VOLKSWAGEN ESCARABAJO: 1957-1967

A primera vista, un Volkswagen de la década de los 50 y un Volkswagen de los años setenta podrían parecer iguales. Sin embargo la única pieza que permaneció inalterada durante los 65 años que estuvo nuestro querido vehículo en producción fue la goma de la tapa del motor. Realmente lo que deberíamos decir es que su "espíritu" permaneció intacto, cosa que no sucede siempre con las diferentes Mk de otros modelos (Volkswagen Golf, Honda Civic, Opel Corsa...).

Si bien el anuncio es de 1964, la casa Volkswagen hace uso de su
proverbial estilo de publicitar justo lo que las otras marcas trataban
de evitar: las sutiles diferencias entre los modelos de vocho, contrapuestas
a un mercado de la Automoción en EEUU obligado a renovar flota cada año. 

Vamos a desglosar los cambios surgidos en el Volkswagen Sedán entre 1957 y 1967 (el año en que se matriculó mi Escarabajo), recordando que para Volkswagen los años van de agosto a agosto:

1957: El Escarabajo adquiere por vez primera ventana trasera panorámica. La tan característica ventana oval queda en el olvido. El parabrisas se agranda ligeramente estrechando los pilares del techo. Se insonoriza mejor el maletero trasero.

1958: Se introduce una nueva gama de colores para el Vocho.

1959: El escudo de Wolfsburg deja su apariencia clásica y adopta líneas más esquemáticas. El claxon del volante pasa a ser un aro semicircular en cromo y se continúa mejorando la insonorización del motor hacia la cabina. Se introducen nuevos colores otra vez.

1960: Se producen importantes modificaciones: primeros modelos con intermitentes sobre los guardabarros, luces traseras combinadas, aumento de la potencia del motor hasta los 34 CV, caja de cambios sincronizada con relaciones más cortas, lavaparabrisas... Se mejora a principios de año la amortiguación y se introduce un pedal de aceleración más ancho.

1961: Se actualiza la gama de colores, se dispone de cuentakilómetros hasta 140 km/h y cinturones de segurridad.

1962: Aparece por primera vez el característico vinilo de agujeritos para el tapizado interior del techo del vehículo y se mejora el sistema de calefacción. Deja de colocarse el escudo de Wolfsburg en la punta del capó.

1963: El tapizado de los asientos deja de ser de tela, que se sustituye por vinilo. Se reduce la gama de colores y se aumenta el tamaño del soporte de luz de la matrícula.

1964: Aumenta de nuevo el tamaño de paabrisas, luna trasera y ventanillas laterales del Beetle, y se mejora la refrigeración por aire forzado del motor. Se restituyen muchos colores abandonados el año anterior.

1965: Se aumenta la motorización, desde el modelo básico de 1200 cc a los 1300 cc del nuevo 1300, con 40 CV. 

1966: Se añade una nueva motorización, el 1500, con 44 CV, y se ensancha el eje trasero para dotar de más estabilidad al vehículo. Las puertas reciben apoyabrazos.

1967: Se produce otro cambio sustancial en el diseño: los faros delanteros dejan de ser acostados y carenados para pasar a ser verticales (cambio que pasa factura en la aerodinámica del Escarabajo). Por fin aparecen los 12 V pero no en todos los modelos, el 1200 continúa a 6 V. Los parachoques pasan a ser de modelo europeo, gruesos y más elevados.

Son muchos los cambios, y eso que esta década contiene quizá uno de los períodos más estables en la producción de Volkswagen: en la década de 1947 a 1957 la marca introdujo muchas modificaciones para actualizar al vocho y sacarle de encima la imagen militar; en los años posteriores a 1967, especialmente en la mitad de los setenta, el Escarabajo sufrió también muchos cambios para adaptarse a las normativas sobre seguridad y contaminación, cada vez más restrictivas, así como para hacer más atractivo un modelo al que tras tantas décadas de producción el agotamiento hacía mella, especialmente en Europa.

jueves, 24 de abril de 2014

EL ÚLTIMO VOCHO

El último Volkswagen Escarabajo se fabricó en la factoría de Volkswagen de México S.A. de C.V. en la ciudad de Puebla, el 30 de julio de 2003. Fue el vocho 21,529.464 fabricado, y fue el último número de los 3.000 vehículos fabricados bajo la denominación "Sedán Última Edición". Era el cierre a una historia de 65 años desde su presentación en 1938, y de 58 de producción con un éxito sin precedentes en la Historia de la Automoción. 

El elegante Volkswagen Sedán Última Edición, 2003, el último modelo
de un vehículo que ha sabido ganarse el título de eterno.

Oficialmente Volkswagen justificó el fin de la producción del Vocho en su baja demanda. Desde finales de los 90 cada vez se vendían menos Escarabajos y es cierto que se había tornado imposible competir con las cualidades de los vehículos contemporáneos. Desde el pico de 1,300.000 vochos producidos en 1971, se había caído a 30.000 anuales en los primeros años del siglo XXI, niveles de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial (en 1948 se produjeron 19.244; en 1949, 46.154).

Este Sedán Última Edición tenía las características más actualizadas posibles:
- Transmisión manual de 4 velocidades.
- Aislamiento acústico del motor mejorado.
- Frenos de disco delanteros y de tambor traseros.
- Motorización de 1.600 cc y catalizador, capaz de una velocidad máxima de 130 km/h.
- Equipo de sonido estéreo CD con cuatro altavoces.
- Neumáticos con fileteado en blanco.
- Sólo dos colores (beige luna y azul acuario).
- Placa conmemorativa de la Edición en el interior del vehículo.
- Emblema de Wolfsburg sobre el capó delantero.


Una fotografía de la salida de la cadena de producción del último Volkswagen.
¿Aprecian la anomalía? Donde se supone que el último VW producido se pintó en
color beige luna (tal y como se ve en el Museo de Wolfsburg), en la fotografía
oficial del evento figura una unidad pintada en color azul acuario.
Como curiosidad, sólo uno de los 3.000 últimos vochos se pintó de color rojo por expreso deseo de su propietario, un directivo de la casa Volkswagen.

El último Beetle, de color beige luna, fue apodado "El Rey" en honor al mariachi de José Alfredo Jiménez, y fue trasladado al Museo Volkswagen en la ciudad de Wolfsburg (el número precedente, el 2.999, permanece en la factoría de Puebla).


Éste es "El Rey", el último vocho fabricado. Ocupa un puesto de honor
en la Historia del Volkswagen y reposa en la ciudad que vio crecer su producción.

Para muchos aficionados, supuso un mazazo. El cierre de la producción significaba que sus vehículo clásicos iniciaban un proceso de revalorización (que siempre será más baja en los vochos que en otros clásicos, debido a su altísima producción), pero esto no servía de consuelo para ellos, así como tampoco para aquellos que habían planeado comprar un Volkswagen mexicano e importarlo. Pues, como bien decía la publicidad Volkswagen que acompañó aquel momento:

Es increíble que un auto tan pequeño deje un vacío tan grande.



lunes, 21 de abril de 2014

EL BEETLE, EL NEW BEETLE Y EL BEETLE DEL SIGLO XXI


El VW Sedán, el New Beetle y el Beetle, sus nombres comerciales oficiales.

A finales de los años 90, la casa Volkswagen anunció que estaba trabajando en un prototipo de nuevo Volkswagen Escarabajo. Los entusiastas más ilusionables pudieron pensar que se reviviría el concepto original (motor bóxer trasero, precio de venta contenido, austeridad en el equipamiento y robustez mecánica) pero no sucedió así. A pesar de que las tecnologías actuales hubieran permitido hacer un vehículo perfectamente compatible con los estándares vigentes de consumo y seguridad (tal vez sin mantener el motor refrigerado por aire), los apasionados por el Vocho no pudieron ver "un nuevo Bug".

El New Beetle, modelo que vio la luz en 1999 y se ha mantenido vigente hasta el año 2012 durante trece años con mínimas modificaciones, fue un revival del Volkswagen Escarabajo amparado en fundamentos estéticos, pero que al estar montado sobre el VW Golf no tenía un precio económico y parecía destinado a personas que quisieran disfrutar de conducir un coche exclusivo y diferente. Fue un vehículo muy vistoso, y vino acompañado de una publicidad que resaltaba sus aspectos curvos y coloristas.

Con una configuración mecánica totalmente convencional (motor delantero refrigerado por agua, con tracción a las ruedas delanteras), se conduce como un coche normal (habrá quien diga que no "de espíritu", pues sigue siendo un Beetle), y mantuvo las líneas curvas del modelo original pero sin lograr “ser un Bug” desde todos sus ángulos.

Las líneas de un Volkswagen Escarabajo  mexicano y un New Beetle, comparadas.

Aún así podían descubrirse detalles que hicieron del New Beetle un vehículo apreciado por los fanáticos del Escarabajo y los amantes del Automóvil en general. Para empezar, unas características técnicas notables, con motores de cuatro cilindros en línea de 1400 cc de 75 CV, un 1600 cc de 100 CV, un 2000 cc de 115 CV y un 1800 cc de 150 CV con turbocompresor.

Así mismo, muchos detalles permiten a quien haya conducido un “Old Beetle” sentirse como en casa en un New Beetle: el típico florero en el salpicadero para alegrar la vista con una rosa o una margarita, la parte alta del interior de las puertas renunciando al tapizado y acabadas en metal visto y la sensación de no saber dónde empieza y dónde termina el coche cuando se está a sus mandos.

Las líneas del Beetle del Siglo XX y el Beetle del Siglo XXI.

En abril de 2011 se presentó oficialmente el remake del Beetle para los próximos años, que pierde el “New” de su denominación el mismo año en que el iPad lo ganó. Inicialmente me ha supuesto un desagradable choque visual, al ver convertido al Fusca en un vehículo de aires deportivos cuyas líneas, tensadas e innecesariamente agresivas, se asemejan demasiado al soso revival de los Chrysler PT Cruiser.

Pero sí debe advertirse algo: sus líneas puras laterales concuerdan mucho mejor con el Beetle del Siglo XX que las del New Beetle. Podríamos interpretar a este Beetle del Siglo XXI como un verdadero y potente homenaje al Vocho, y al New Beetle como una revisión pop del mismo.

Definitivamente, si el diseño del Volkswagen Escarabajo merece la nota máxima (ni Pininfarina se atrevió a modificar su diseño) con una inapelable rebaja para las formas bulbosas que adquirió cuando adoptó la suspensión McPherson, podríamos jugar a otorgar al diseño del New Beetle un siete y medio en una escala del uno al diez, y al Beetle del Siglo XXI darle un aprobado como Escarabajo (porque no alcanza el encanto del original que quizá sí supo capturar el New Beetle) pero quizá una nota excelente como Beetle del Siglo XXI.